lunes, 4 de febrero de 2013

PONTON DE LA OLIVA

El viernes por la noche nos decidimos a hacer una rutita el sábado día 3 de febrero.

Después de mirar si tenía patatas y huevos para hacer la correspondiente tortilla, decidimos salir. Nos decantamos por una ruta circular en el Pontón de la Oliva.
 
Salimos de casa a eso de las nuevo y media y a las 10 y media ya estábamos listos para comenzar.

Remontamos el Pontón, para coger el camino que sale por detrás, bordeando el río Lozoya.

Con vistas que van cambiando y diferentes especies de árboles y vegetación, nos encontramos en el camino con vacas que sólo se limitaron a mirarnos y a no hacernos ni caso.

Seguimos nuestro camino hasta la presa de Navarejos donde paramos para beber un poquito de agua y leer los carteles que nos explican la historia de esta presa.

Vamos?, pues sí y seguimos hasta la Presa de La Parra.







Son las 12:30, pero como había hambre decidimos parar y probar esa tortilla y tomarnos un cafetito para quitarnos el frío.

Porque no lo he dicho, pero alternamos rachas de sol, con nieve, lluvia, viento... en fin que no sabíamos si quitarnos el abrigo, ponérnoslo o que.











En vez de volver por el mismo camino, decidimos, bueno convencí a Cris para cruzar el Lozoya y volver por la otra margen....



Después de una subidita maja, llegamos a lo alto del collado y decidimos que, como no sabíamos muy bien a dónde nos llevaba el camino que había elegido, sí lo elegí yoooo, pues que lo mejor sería ir dirección al Pontón, siguiendo pequeños caminos y sendas que en algunos lugares se perdían para aparecer nuevamente unos metros más adelante.



Esto nos llevó a afrontar una bajada muy pronunciada siguiendo los pasos de las vacas hasta llegar nuevamente al Lozoya.


















Ya sólo nos quedaba llegar hasta el Pontón, cruzar al margen derecho del Lozoya y regresar a casa, eso sí parando antes en el Bar Manolo de Patones para tomar un cafetito y comprar un buen tarro de miel de esa que hacen las abejas madrileñas.

Nos vemos en otra.

sábado, 10 de noviembre de 2012

RUTA IMPERIAL - EL ESCORIAL

Hola a todos, el día 28 de octubre participé en la Ruta Imperial en el Escorial, salieron 45 Km. y disfrutamos mucho.

Esta vez he ido con David, que como yo se está aficionando mucho a esto de la MTB. Quedamos prontito, a eso de las 7:30 en casa y nos pusimos rumbo al Escorial, teníamos que recoger el dorsal..


Esperando nuestros números, a David lo tocó el 1277 y a mí el 765

 
Como podéis ver, hacía un poquito de frío, pero no nos importó demasiado.
 
Después de esperar una buen rato, en el que nos hicimos unas fotos, llegó el momento de la salida, eran las 9:45 y los mil y algo que estábamos apuntados a la ruta de 45Km. por fin nos pusimos a dar pedales.
 

 
 


Unos metros por el pueblo y enseguida nos metimos en faena, con el primer puerto de unos 3 Km, después un llano y descenso y más descenso, al principio muy rápido y luego con más cuidadito porque había alguna piedrecita que otra en medio.
 
En uno de los parones que sufrimos en este tramo (ya os he dicho que eramos más de 1.000) David me dice: "mucho estamos bajando ¿no?"..... ya te digo y como siempre que se baja luego hay que subir y así fue.
 
.Después de unos llanos la cosa se puso interesante con subidas estrechas y algunas muy pronunciadas, además en más de una, eché pie a tierra por la aglomeración de gente. Menos más que al final de una de las cuestas apareció el primer avituallamiento. Y la verdad es que me sorprendió ver tal despliegue: agua, acuarius, fruta, galletas, geles, barritas.. había de todo. Comimos y a seguir, que sólo llevamos 19 Km. y aún nos queda mucho.
El siguiente tramo fue algo más tranquilo, aunque nos tocó mojarnos al pasar un río.... que frío en los pies. Seguimos por pistas anchas y comenzamos otra vez a subir hasta llegar a la carretera, aquí unos metros de asfalto y luego una subidita muy pronunciada en la que nos encontramos otro tapón.. pues nada, otra vez pie a tierra.  En este tramo pude hacer unas fotitos ya que paramos a quitar algo de peso liquido...



Desde arriba ya sólo era bajar y bajar, velocidad y destreza se juntaron y lo disfruté un montón, hasta hice un salto... bueno la verdad es que no me quedó otra porque era o hacerlo, o que me llevara por delante uno de esos que se lanzan como si no hubiera más gente haciendo la ruta.
 
Al final de este descenso estaba el segundo avituallamiento de la jornada, a falta de unos 10 Km y, como en el de antes, había de todo; incluso caldito de toda la vida. Lo dicho, un caldito y a seguir.
 
Aquí nos cabreamos un poquito porque, como se ve en la foto, la gente es un poco guarra y, a pesar de que había cubos de basura, es más cómodo tirar las cosas al suelo... 
Desde aquí, comenzamos una larga subida que empezó mal, la cadena me dio problemas y me tuve que parar un buen rato. Solucionado, comencé la subida.
 
David me sacó un buen trecho, además de que es un plumilla, la espalda empezó a quejarse y me costó llegar, pero una vez arriba ya sólo quedaba llanear, alguna bajadita y empezamos a ver el Palacio del Escorial que anunciaba el final de la ruta.
 
En este punto la organización nos hizo unas fotos

 


 
Pasamos por un bosque, llegamos a donde habíamos dejado el coche y parecía que era el final, pero no. Quedaba la última subida para rematar la ruta, como antes me quedé atrás, pero a mi ritmo llegué a meta.
Unos batidos energéticos, unos estiramientos, un agua a las bicis y para casa con otra gran experiencia junto a David, que espero no sea la última.
 
De vuelta, nos prometemos que el año próximo vamos a participar en las cuatro carreras populares MTB Cuatro Estaciones, aunque sólo sea para ganarnos el maillot que regalan a los que participan en las cuatro. 
Nos vemos en la próxima.